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Procesos de enseñanza y aprendizaje

¿Qué entendemos por procesos de enseñanza y de aprendizaje? Las perspectivas y enfoques metodológicos que orientan y organizan nuestra escuela son:

  • La construcción del conocimiento.

  • Su dimensión política.

  • Las pedagogías críticas.

  • El paradigma de protección integral de derechos.

  • La conformación de comunidades de aprendizaje.

  • La pedagogía del discernimiento desde el lugar del pobre.

 

Construcción del conocimiento Los diseños curriculares de todos los niveles educativos expresan que el conocimiento está constituido por aquellos significados construidos y consensuados socialmente, con carácter provisorio, problematizado y cuestionable. En su proceso de construcción, el sujeto elabora comprensiones sobre el objeto a conocer, que dependen de enfoques, valores, ideologías y otros elementos que cada persona posee.

En el proceso de aprendizaje, el conocimiento se construye en la interacción y el diálogo entre docentes y alumnos/as, cuando se permite la problematización, la interrogación sobre los objetos de conocimiento y la reconstrucción por parte de cada uno.

Enseñar es transmitir, compartir y contagiar conocimientos, prácticas sociales, normas y lenguajes, generando situaciones de aprendizaje para su construcción y reconstrucción. En este proceso no solo se producen saberes, sino también modos de vincularse con el conocimiento, aspectos que solo se aprenden en relación con otros. La apropiación y reconstrucción cultural genera nuevos sentidos y proyectos de vida, transformando al sujeto que aprende y construye su subjetividad.

La posición activa y constructiva del sujeto es indispensable y requiere del ejercicio de la libertad, que solo es posible dentro de marcos culturales. La conquista de la subjetividad y el lazo social se produce en el diálogo entre alumnos/as y docentes en torno a lenguajes, convenciones, símbolos e instrumentos de las culturas.

Características en la implementación didáctica:

  • Se busca asentarse en situaciones problemáticas, proyectos o preguntas desafiantes, que puedan ser resueltas individualmente o en interacción con otros, con grados de complejidad creciente.

  • Las respuestas pueden ser abiertas, admitiendo diversos niveles de respuesta de los alumnos/as.

  • La organización puede ser grupal (total, pequeños grupos homogéneos o heterogéneos) o individual.

  • Lo producido por cada uno/a y en pequeños grupos se comparte.

  • Se favorece la organización, reflexión y sistematización de los conocimientos.

  • Se ofrecen posibilidades de elección y se consideran las opciones que se rechazan.

Dimensión política del conocimiento El conocimiento nunca es neutral. Conlleva una mirada, una valoración y un posicionamiento ante el mundo. Es una construcción sociohistórica, elaborada en contextos históricos específicos, tratando de dar respuestas a problemáticas y necesidades. La transmisión del conocimiento busca asegurar la preservación de la cultura, el desarrollo de los pueblos, la maduración de las nuevas generaciones y la resolución de viejos y nuevos desafíos. La dimensión política del conocimiento radica en su carácter histórico, su producción, apropiación y transmisión.

El análisis de esta dimensión permite formular preguntas vitales que favorezcan cuestionamientos y replanteamientos transformadores, construidos junto a otros, docentes y estudiantes, en donde todas las miradas y conceptualizaciones de la realidad sean escuchadas y respetadas.

Pedagogías Críticas Las pedagogías críticas habilitan el pensamiento reflexivo a favor de la creación de sentidos y la comprensión de la experiencia concreta. No constituyen un conjunto homogéneo, pero unifican un objetivo: habilitar a los desposeídos y transformar las desigualdades sociales. Tres características fundamentales las atraviesan:

  1. Autocrítica: explicitar el lugar ético-político desde el cual se reflexiona.

  2. Reconocimiento del saber como poder.

  3. Carácter emancipador del conocimiento.

El encuentro entre estudiantes y docentes es donde reside la posibilidad de transmisión, renovación, nuevos interrogantes y oportunidades de transformación. La escuela y el aula se convierten en espacios para revisar y criticar la sociedad y nuestras propias prácticas, garantizando el acceso a los saberes necesarios para la participación y transformación.

Paradigma de protección integral de derechos de Niñas, Niños y Adolescentes (Ley 26.061) Nos posicionamos reafirmando a niños, niñas, adolescentes y jóvenes como sujetos de derechos, no meros objetos de protección. Ellos tienen derechos que pueden ejercer por sí mismos, y debemos formar para que los ejerzan. El proyecto educativo busca que los estudiantes conozcan sus derechos, participen desarrollando autonomía, expresen sus ideas, escuchen, argumenten, elijan y favorezcan la democratización de los espacios escolares.

Comunidades de Aprendizaje La conformación de Comunidades de Aprendizaje La Salle implica concebir la construcción del saber de manera conjunta y colaborativa, donde las diferencias sean vistas como enriquecedoras, el diálogo prime y las realidades sociales motiven el aprendizaje. Promueve la interrelación con otras instituciones sociales y el uso inteligente de las nuevas tecnologías.

El desafío es construir aulas donde se conviva de forma evangélica y democrática, se construyan conocimientos significativos de modo comunitario, y se respete la diversidad en derechos, identidades culturales, sociales y sexuales. Las aulas deben ser espacios de aprendizaje transformador, donde cada estudiante construya sentidos evangélicos para su vida y se enseñe a discernir desde el lugar del pobre.

Las nuevas tecnologías juegan un papel fundamental en la construcción de saberes transformadores en clave del Reino, y se promueven opciones metodológicas para la construcción de saberes significativos, emancipadores y transformadores. Se favorece la apertura de la escuela hacia la comunidad, la articulación de saberes y la formación de equipos interdisciplinarios.

Pedagogía del Discernimiento desde el lugar del pobre La pedagogía del discernimiento desde el lugar del pobre es el enfoque elegido por los lasallanos para analizar y proyectar el conocimiento, la didáctica, los procesos educativos y pastorales, considerando las necesidades y capacidades de los más vulnerables de la sociedad. Implica una mirada profundamente humana y cristiana, pensada desde el espacio donde Jesús se encarnó: los empobrecidos, para hacer experiencia de Dios y construir un mundo posible.

Hablar de discernimiento es poner el acento en la pregunta y reflexionar sobre la práctica educativa. El lugar de los empobrecidos es el lugar desde donde pensamos la escuela, la vida, las comunidades, y la vida de los laicos que no estamos en esa situación social.